Escribo esta entrada de año nuevo solo para ti. Escondo la tilde en solo. Es moderno. Como Stevie Wonder. Bang Bang. Para empezar.
Escribo el día de año nuevo sólo durante un rato porque esto es radio. La radio, ya se sabe, se esfuma, no se lee, no se queda grabada. El podcast es antiradio: hago apología del como vino se fue. Nada.
EYI. Soy un buzo con una melancolía sola. Con una única melancolía. Monomelancólico. Que eres tú. Sí. La única que hay, la única posible. Aquí sigo a Aute, y te lo pongo, venga, una vez más. Una sola vez más.
Ahora supera esto. Una cosa cubana. Una cosa como de París. Una cosa como entre Pirámides, Moncloa y la carretera de la Coruña. Voy en bicicleta. Vamos en bicicleta. Lo único que pido es una bici contigo para empezar el año, como el año pasado, y así se hace el camino. Si no, mira, es como para ponerse Caetano.
Así que este es mi trato. Propongo un fin del sinsonte melancólico que repite lo que cantan otros. Propongo que lo sustituyamos por una orquesta de cuatro manos, las tuyas y las mías, que son de dedos free-lance, indefinidamente interinos, pero que tocan esto que llamamos amor.
domingo, 1 de enero de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)